El mundo desde mi pecera

"Dicen que la memoria de algunos peces apenas supera unos pocos segundos. Tiene gracia si vives en una pecera: a cada vuelta, puedes descubrir y descubrir, una y otra vez, el mismo castillo sumergido. También tiene su inconveniente siniestro. La memoria del pez es tan corta que, a cada rato, debe acordarse de respirar. Toda su vida se resume en una infinita sensación de ahogo."

sábado, 7 de julio de 2012

Moscas



"José Miguel Corchado tiene el cuerpo lleno de preguntas. Hace años que ha perdido la cuenta de la cantidad de preguntas que lo acosan sin tregua; pero recuerda la tarde en que la primera pregunta entró. Fue en la ciudad de Sevilla, una tarde de sol y aroma de azahares, según manda la costumbre: una tarde como cualquier otra, al cabo de una jornada de trabajo como cualquier otra. Él iba caminando hacia su casa, a través del gentío, solo de una soledad como cualquier otra soledad, cuando la primera pregunta se quedó dando vueltas a su alrededor, hasta que se le metió adentro y ya no salió. Y no lo dejó dormir en toda la noche. Al día siguiente, José Miguel se sentó en una silla y anunció: “Yo de aquí no me levanto hasta que no sepa quién soy”.

Eduardo Galeano

En: Bocas del tiempo
"El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir."



viernes, 6 de julio de 2012

"Y no le hablo con las palabras que sólo han servido para no entendernos, ahora que ya es tarde empiezo a elegir otras, las de ella, las envueltas en eso que ella comprende y que no tiene nombre, aura y tensiones que crispan el aire entre dos cuerpos o llenan de polvo de oro una habitación o un verso."

— Julio Cortázar





“- ¿Por qué nos hemos quedado ciegos?
- No lo sé, quizás algún día lleguemos a saber la razón.
- ¿Quieres que te diga lo que estoy pensando?
... - Dime.
- Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos.
- Ciegos que ven
- Ciegos que viendo, no ven.”


Ensayo sobre la ceguera, José Saramago


sábado, 24 de marzo de 2012

Memorias de una empleada hospitalaria.

   Cada pequeño espacio es un mundo propio, y el hospital es un mundo aparte, con sus reglas de juego y sus mecanismo de ataque y de defensa. Me dijeron una vez "o te adaptás al sistema o te vas", ni una cosa ni la otra. El hospital sacó lo mejor y lo peor de mí, aprendí que no soy tan buena de lo que creía y que puedo defenderme ante situaciones de ataque, y saqué fuerzas donde creí que no existían y me redescubrí; para eso creo que sirven todas esas persona que viven buscando la manera de hacerte la vida insoportable en el trabajo, son pruebas a tu fortaleza de espíritu, a tu paciencia, a tu madurez. Siempre hay que medir a tu enemigo y saber a quién vale la pena responderle o no. Hablando así pareciera que el hopital es un ring de combate y en cierta forma lo es. Luchamos contra el sistema contra la mediocridad, contra nuestros propios compañeros y contra nosotros mismos.
    Hoy me reintegré y fué tan feo sentir la mediocridad corriendo en mis venas al volver a la monotonía del trabajo, realizando las mismas tareas, los mismos movimientos, viendo las mismas caras, que aunque sean buena gente, son las mismas caras, y te pican los pies por salir corriendo de ahí, correr como loca, porque sentís cómo el hospital te devora, te transfoma en un animal de costumbre, te desgasta y terminás por resignarte, por bajar los brazos, por dejar de luchar.
    Hoy me reintegré y quería irme, abandonarlo todo por un mínimo cambio, por un aire que no huela a podredumbre, por paredes que no lloren, por pisos que no griten de suciedad y de miedo, por un minuto sin la muerte rondando por los pasillos.
   Cada lugar es un mundo propio, cada persona lo es, y es tan difícil no fagocitarse con la chatura mental que te persigue sabiendo que somos presa fácil, conociendo nuestras debilidades, utilizandola para beneficiar a los más "fuertes", y cómo lo hace?, lo hace a través del sistema que premia la vagacia y la mediocridad y castiga el trabajo duro con más trabajo o con mayor persecución; y al final de tanto trabajar viendo a los de brazos caidos salir beneficiados uno termina por sentirse un tonto, y cuando llega ese momento, el momento en que uno decide dejar de trabajar a todo su potencal y seguir el camino de "los otros" trabajando lo mínimo indispensable, ahí es cuando la mediocridad se apoderó de vos y es tan difícil salir que terminás convirtiéndote en uno de ellos, o aislado totalmente, o con crisis de stress por aguantar las ganas de poner en su lugar a más de uno, por la impotencia que produce ver tanta negligencia, tanto abandono, tanto desgano...
Hoy me reincorporé y encontrarme con todo esto de nuevo me hizo pensar, ¿habrán tenido razón cuando me dijeron que o me unía a la mayoría o me iba? No sé, sigo creyendo que puedo contra el sistema, o por lo menos sigo creyendo que no soy presa de la mediocridad, pero eso mismo piensan todos los mediocres, quizás ya es tarde, quizás ya soy una de ellos...



martes, 31 de enero de 2012

Conversación circunstancial n° 2



- Qué colectivo esperás?
-Disculpe pero no lo conozco, acaso le importa?
- Disculpe Usted señorita, no quise molestarla, es que hace rato que estoy aquí en la parada, no pasa ninguno y ya empieza a llover.
- Discúlpeme a mi, la inseguridad en Kuwait me tiene a la defensiva. Hace un rato pasó un yate rojo, pero era larga ditancia, Usted hasta dónde va?
- Voy hasta Katmandú, acá nomás!
- Pero mire que casualidad, yo también! es la lancha amarilla que pasa en 5 minutos, no desespere que ya llega y además la lluvia ya está amainando, parece que empezará a nevar.
- Raro no? con este calor! 34°, el tiempo está loco, loco!!. Gracias por la información, podemos compartir asientos si hay desocupados y no le molesta, mi nombre es Pancrasio de la Serna y Bustamante, mucho gusto!
- Yo me llamo Ernesto, Lolo me dicen mis amigos.
- Un gusto Lolo!, ahi viene la lancha!!
- No, esa es la naranja, la que va a Fidji, pero atrás veo llegar la nuestra, arrímese que si no nos ven siguen de largo y el próximo pasa dentro de cuatro años.
- Ahi llegó, subamos; tiene asientos para los dos!
- le gusta tejer? traje una revista de tejidos para el viaje.
- Ayy yo traje una de técnicas de lanzamiento con jabalina.
- bueno las intercambiamos quiere?
- que buena idea, la verdad una suerte haberla conocido en este viaje señorita.
- Señora, me casé el año pasado.
- Ayy, yo me caso el próximo y todavía no me decido por el vestido, cuántas cosas para hablar vamos a tener en el viaje, que plácer!
- La verdad un gusto Lolo!
- Cuando lleguemos a Katmandú nos tomamos unas cervecitas dale?
- Genial ! , mejor cerrá la puerta, está entrando la nieve y ya empezó el tsunami.
- que clima loco, locoo!!!!








La llave




Era una llave como cualquier otra,
sólo abría árboles, ríos, montañas...